Esta estrategia forma parte de una política migratoria impulsada por la administración de Donald J. Trump, diseñada para disuadir estancias no autorizadas y reducir los costos de deportación, que el Departamento de Estado estima en alrededor de 18,000 dólares por caso.
La lista extendida incluye 12 países nuevos —entre ellos Camboya, Etiopía, Georgia, Nicaragua, Mongolia, Mozambique, Papúa Nueva Guinea, Seychelles, Túnez, Lesoto, Mauricio y Granada— sumándose a 38 naciones que ya estaban bajo el programa.
El depósito de la fianza es reembolsable si al solicitante se le niega la visa, no viaja, o cumple con los términos del visado una vez en Estados Unidos. No obstante, pagar esta garantía no garantiza que el visado será aprobado.
La medida ha sido defendida por las autoridades estadounidenses como una forma de asegurar el cumplimiento de las condiciones de los visados y disuadir estancias prolongadas no autorizadas, mientras que críticos advierten que podría dificultar el acceso de viajeros de países con menores recursos.lc