“Proteger la confianza y combatir la desinformación serán prioridades en 2026”, indicó el grupo en un comunicado.
La directora del área de inmunización de la OMS, Kate O'Brien, advirtió que el mundo atraviesa un período de cambios complejos, marcado por conflictos, limitaciones económicas y restricciones presupuestarias que impactan directamente en los sistemas de salud.
Según explicó, la pérdida de confianza podría derivar en un retroceso, incluso llevando a algunos países a reducir o eliminar vacunas de sus programas por falta de recursos. La OMS también reiteró que no existe evidencia que vincule las vacunas con el autismo, en respuesta a recientes declaraciones que han reavivado teorías desacreditadas. “Las vacunas no causan autismo y nunca lo han hecho”, enfatizó O’Brien, recordando que estos tratamientos han salvado millones de vidas en las últimas décadas.
Por otro lado, el SAGE alertó sobre la persistencia del poliovirus salvaje en países como Pakistán y Afganistán, así como la detección de variantes en África. El presidente del grupo, Anthony Scott, advirtió que los conflictos en regiones como Oriente Medio podrían favorecer una nueva propagación del virus, complicando los esfuerzos de erradicación.
En relación con el covid-19, los expertos recomendaron evaluar la aplicación de vacunas dos veces al año en poblaciones de alto riesgo, debido a la disminución de la protección con el paso del tiempo. La OMS insiste en que, frente a estos desafíos, fortalecer la confianza pública y garantizar el acceso a la información verificada será clave para sostener los avances logrados en salud global.lc