Pese al liderazgo regional, la SIP advierte que la estabilidad del entorno dominicano es “precaria” y enfrenta amenazas que limitan el ejercicio pleno de las libertades fundamentales. El organismo describe un escenario marcado por fragilidad económica en los medios, uso discrecional de la publicidad estatal como mecanismo de presión y tensiones derivadas de nuevas propuestas legislativas, entre ellas el proyecto que crea el Instituto Nacional de Comunicación (Inacom), señalado como un posible riesgo de censura.
El informe también subraya que, aunque República Dominicana mantiene una reputación internacional de apertura mediática, la migración de la inversión publicitaria hacia plataformas globales compromete la independencia editorial y expone a los medios a presiones políticas y comerciales. En este contexto, el discurso del presidente Luis Abinader en defensa de la libertad de prensa “se ve opacado por mecanismos de presión económica”, señala la SIP.
Ante estas preocupaciones, periodistas y organizaciones locales han realizado protestas para denunciar el aumento de barreras informativas y exigir garantías para el ejercicio del periodismo.
Un hito reciente que reforzó la visibilidad internacional del país fue la firma de la “Declaración de Salta II”, durante la 81ª Asamblea General de la SIP celebrada en octubre pasado en Punta Cana, un gesto que reafirmó el compromiso regional con la libertad de expresión.lc