“Uno de los mayores desafíos que enfrentan hoy los creadores en la República Dominicana es la brecha que aún existe entre la producción artística y el conocimiento sobre cómo proteger y gestionar esa creación”, afirma Castillo. Aunque el país cuenta con un marco legal sólido, muchos artistas desconocen las herramientas disponibles para resguardar sus obras y garantizar una remuneración justa. A esto se suma el entorno digital, que ha transformado radicalmente la circulación de las obras: “Hoy una creación puede difundirse en segundos y llegar a millones de personas, pero también puede ser utilizada sin autorización con la misma rapidez”.
Para Castillo, la propiedad intelectual es clave en el crecimiento cultural y económico del país: “La creatividad genera valor económico y contribuye al desarrollo. Cuando un país protege adecuadamente a sus creadores, envía un mensaje claro: la cultura, la innovación y el talento tienen valor y merecen ser resguardados”. En la República Dominicana, donde la música, el cine y las artes visuales forman parte esencial de la identidad nacional, la protección del derecho de autor fortalece las industrias creativas, genera empleo y proyecta la cultura al mundo.
Castillo destaca la evolución positiva de la mujer en este campo: “Cada vez más mujeres se especializan en áreas jurídicas complejas como la propiedad intelectual y ocupan espacios relevantes tanto en el sector público como en el privado”. Hoy, asegura, vemos mujeres liderando proyectos, participando en la formulación de políticas públicas y aportando al desarrollo institucional del sistema de derecho de autor. Sin embargo, subraya la necesidad de seguir abriendo puertas y creando oportunidades para que más mujeres puedan desarrollarse en estos espacios especializados.
Las áreas jurídicas especializadas, explica, requieren preparación rigurosa, actualización constante y gran capacidad de adaptación. “Uno de los retos sigue siendo equilibrar las exigencias de una carrera profesional demandante con otras responsabilidades personales o familiares. Pero también existen múltiples oportunidades”. La propiedad intelectual, añade, es un área en expansión con espacios en la academia, la gestión pública, la consultoría, organismos internacionales y las industrias creativas.
Como abogada, conferencista y madre, Castillo comparte un mensaje inspirador: “El derecho tiene la capacidad de proteger ideas, talento y creatividad, y eso lo convierte en una herramienta poderosa para contribuir al desarrollo de la sociedad. Si sienten interés por áreas como la propiedad intelectual, les recomendaría acercarse con curiosidad, vocación de aprendizaje constante y sensibilidad hacia el valor del trabajo creativo”. Finalmente, recuerda que el éxito profesional no debe perder de vista lo que da sentido a la vida: “La familia, los valores y el propósito personal también forman parte del éxito”.