Santo Domingo.- Durante 23 años representó al país ante las Naciones Unidas como Embajadora y Representante Permanente Alterna, desempeñando una labor internacional que le valió el reconocimiento como la “Embajadora de la Tercera Edad”.
Su trabajo fue determinante para que el 1 de octubre fuese reconocido como el Día de las Personas de Edad o Envejecientes, una fecha que hoy se conmemora a nivel mundial para destacar la importancia de garantizar condiciones dignas para los adultos mayores.
A lo largo de su trayectoria impulsó iniciativas destinadas a promover la participación, la autodeterminación y la solidaridad hacia las personas de edad avanzada. Estos principios se reflejan en políticas y mejoras concretas, entre ellas el acceso a pensiones, servicios de salud y transporte subsidiado.
Su compromiso internacional fue reconocido el 6 de octubre de 2011, cuando recibió un premio por su trayectoria como pionera en el estudio del envejecimiento global y defensora de la igualdad.
Desde 2007, la organización HelpAge International respalda la campaña mundial Adultos Mayores Demandan Acción (ADA), desarrollada cada 1 de octubre. En ese contexto, el director ejecutivo de la organización, Richard Blewitt, expresó que la visión promovida por la diplomática dominicana no se basaba en la caridad, sino en la solidaridad y en la construcción de una comunidad global donde todas las personas tengan el mismo estatus.
Madre de la reconocida escritora Julia Álvarez, también fundó la Fundación NTD, orientada a promover un envejecimiento activo y de calidad mediante iniciativas que permitan a los adultos mayores vivir de manera saludable, productiva, participativa y digna.
Julia Tavares de Álvarez falleció en Santiago de los Caballeros el 1 de abril de 2012, dejando un legado que continúa inspirando iniciativas en favor de las personas mayores.