El concepto de la fraisexualidad hace referencia a una preferencia sexual en la que la atracción disminuye cuando existe una conexión emocional profunda con otra persona. Mientras que en la mayoría de las relaciones interpersonales, la atracción sexual suele aumentar conforme se conocen más detalles sobre la otra persona, los fraisexuales experimentan lo contrario. La emoción y el deseo sexual tienden a desaparecer a medida que la relación se profundiza.
Este fenómeno se encuentra en el extremo opuesto de la demisexualidad, donde el deseo sexual crece conforme se fortalece el vínculo emocional. Según la guía de recursos de la Universidad de Western Washington, la fraisexualidad implica una disminución del interés sexual una vez que se ha establecido un lazo emocional.
La educadora sexual Emma Hewitt explica: “Tienden a perder el interés sexual una vez que la excitación inicial desaparece, aunque no necesariamente pierden el interés romántico”. Este detalle es clave, ya que, aunque el deseo sexual puede disminuir, la conexión emocional no siempre se ve afectada.
Según la psicóloga y sexóloga Silvana Savoini, la fraisexualidad puede estar relacionada con un proceso de idealización del otro, que eventualmente no cumple con las expectativas. En estos casos, el cuerpo y la figura de la persona despiertan una atracción inicial, pero a medida que se descubre más de su personalidad o vida interior, el interés se desvanece.
“La atracción dura el instante en el que se encuentra un cuerpo para dar vida a la propia fantasía; en cuanto se descubre a la persona portante de ese cuerpo en su integridad, pierde eficacia el personaje”, explica Savoini.
El hecho de que una persona fraisexual pierda el atractivo sexual con el tiempo no significa que no pueda enamorarse o mantener relaciones estables. Para tener una relación exitosa con alguien que tenga esta preferencia, la clave está en la comunicación abierta y clara. Según los sexólogos consultados por la revista Esquire, establecer un entendimiento mutuo y explorar nuevas formas de mantener viva la relación es fundamental.
Para aquellos que comparten esta preferencia, estar con otro fraisexual puede ser más sencillo, ya que ambos entienden lo que sucede emocional y sexualmente. Sin embargo, las relaciones no monógamas también pueden ser una opción para quienes ven el sexo como un aspecto central de su vida sexual. La sexóloga Louise Rumball, creadora del pódcast OPENHOUSE Relationship, sugiere que en estos casos, una relación no monógama podría ser la mejor alternativa, ya que las relaciones sexuales con otras personas no necesariamente tienen que estar vinculadas a un profundo conocimiento emocional.
Para las personas que viven la fraisexualidad, innovar dentro de la relación es una estrategia recomendada para mantener el interés. Desde mantener relaciones afectivas abiertas hasta la exploración de intercambio de parejas o la incorporación de una nueva persona dentro de la dinámica, siempre con el consentimiento de todas las partes involucradas, son algunas de las alternativas que podrían funcionar.
Si bien la fraisexualidad puede ser una preferencia sexual compleja de entender, con una comunicación abierta y dispuesta a explorar nuevas formas de vinculación, es posible tener una relación exitosa, profunda y gratificante.lc