Durante una reunión con el canciller alemán, Friedrich Merz, en la Casa Blanca, Trump expresó que podría imponer un embargo comercial a España tras la decisión del gobierno de Pedro Sánchez de no autorizar el uso de las bases de Morón y Rota para atacar a Irán. Además, Trump criticó la falta de disposición de España para aumentar su gasto en defensa dentro del marco de la OTAN.
"Podría parar todo lo relacionado con España, todos los negocios con ellos; tengo derecho a hacerlo. Embargos. Hago lo que quiero y podríamos hacerlo con España. Vamos a cortar todo comercio con España", declaró Trump, visiblemente molesto. El presidente estadounidense también afirmó que "no quiere tener nada que ver con España" y añadió que "ha sido terrible". "España no tiene absolutamente nada que necesitemos, salvo gente estupenda. Tienen gente estupenda, pero les falta un gran liderazgo", afirmó Trump en tono crítico.
Por su parte, el Gobierno español, encabezado por Pedro Sánchez, ha respondido reiterando que España sigue cumpliendo con sus compromisos dentro de la OTAN y en cuanto a la defensa europea. Además, desde el Ministerio de Asuntos Exteriores se advirtió que cualquier revisión de la relación bilateral entre ambos países debe respetar la legalidad internacional y los acuerdos establecidos entre la Unión Europea y Estados Unidos. El gobierno español enfatizó que si la administración de EE. UU. desea revisar las relaciones comerciales y políticas con España, deberá hacerlo de acuerdo con la autonomía de las empresas privadas y el marco legal internacional.lc