Eventos internacionales como FITUR (Madrid), ITB (Berlín), WTM (Londres), ANATO (Bogotá) y otras ferias turísticas globales han dejado de ser simples escaparates y se han convertido en centros neurálgicos de decisiones empresariales. En estos espacios, aerolíneas definen rutas, turoperadores negocian flujos de viajeros y cadenas hoteleras evalúan nuevas expansiones. La República Dominicana ha mantenido una presencia activa y constante, ganándose un lugar privilegiado en estos eventos.
Bajo el liderazgo de David Collado, el enfoque del Ministerio de Turismo se ha centrado en la promoción activa, negociación estratégica y en posicionar al país como una marca competitiva. Estas ferias representan oportunidades vitales para el turismo del país: más vuelos, más asientos, más turistas y, por supuesto, más divisas.
La visibilidad de un destino en el ámbito global no solo depende de su aparición en ferias, sino de una política sostenida de presencia internacional. La República Dominicana ha logrado una constancia en su presencia, reforzando su imagen como un destino seguro, diverso y competitivo en mercados europeos, latinoamericanos y norteamericanos.
En la actualidad, la visibilidad no es un lujo; es una necesidad económica. Un destino que no se muestra, corre el riesgo de ser olvidado en el competitivo escenario turístico global.
Además de las negociaciones comerciales, las ferias internacionales sirven como plataformas para proyectar la imagen del país. La República Dominicana ha utilizado estos espacios para destacar su estabilidad, infraestructura, seguridad y la calidad de su oferta turística. Estos atributos no solo atraen turistas, sino que también fortalecen la confianza de los inversores y operadores, consolidando un activo intangible crucial para el país: la confianza del mercado.
En la última década, el Ministerio de Turismo ha trabajado para diversificar la oferta turística de la República Dominicana. Hoy, el país no solo se presenta como un destino vacacional, sino también como un centro de turismo deportivo, cultural, gastronómico, inmobiliario y de lujo, abriendo puertas a mercados más segmentados y especializados.
La gestión actual del MITUR ha consolidado lo que se conoce como diplomacia turística, una estrategia clave en la economía global. En un mundo donde los destinos turísticos compiten como marcas, la presencia activa de la República Dominicana en el escenario internacional se ha convertido en una política de Estado. En lugar de esperar turistas, el país sale a buscarlos, llevando su mensaje a todas las latitudes.
El entorno internacional es cada vez más volátil, con cambios constantes en los hábitos de viaje y una competencia regional cada vez más feroz. Sin embargo, la participación constante de la República Dominicana en ferias globales y su estrategia de promoción internacional continúan generando flujos turísticos sostenibles, expansión de mercados y el fortalecimiento de relaciones comerciales.
Como resultado, el país sigue consolidándose como uno de los destinos más destacados del mapa turístico internacional, respaldado por una estrategia exterior que lo ha posicionado en los círculos de negocios turísticos más importantes del mundo.lc