Los estudios microbiológicos detectaron la presencia de coliformes totales y fecales, Enterobacter sp., Klebsiella sp. y Escherichia coli, indicadores de contaminación fecal asociada a descargas de aguas residuales, escorrentía agrícola y actividades humanas cercanas. También se identificaron cianobacterias del género Microcystis sp., capaces de producir microcistinas, toxinas peligrosas para la salud y la fauna acuática. A esto se suman microalgas como Desmodermus sp. y Staurastrum sp., asociadas a procesos de eutrofización y exceso de nutrientes.
En el análisis fisicoquímico se encontraron concentraciones elevadas de níquel, cromo total, manganeso, sulfatos y cianuro, superando los límites establecidos en el Reglamento Técnico Ambiental para aguas superficiales. El informe advierte que estos elementos pueden causar efectos adversos en humanos, animales y ecosistemas acuáticos, especialmente en un embalse donde se desarrollan actividades piscícolas y recreativas. También se detectaron niveles anormales de nitrógeno total, fósforo y flavobacterias, lo que refuerza el diagnóstico de deterioro ambiental progresivo.
La Sociedad Dominicana de Ingenieros Químicos (Sodoinq), tras evaluar los resultados, concluyó que la presa presenta contaminación química y microbiológica, además de una presión ambiental creciente vinculada a actividades mineras, industriales, agrícolas y urbanas. El organismo recomienda ampliar los parámetros de monitoreo, incluir análisis toxicológicos en peces y activar protocolos de gestión de riesgo si se detectan microcistinas por encima de los valores guía de la OMS.
El informe subraya la necesidad urgente de fortalecer la fiscalización de descargas, mejorar el monitoreo ambiental y aplicar medidas correctivas para proteger la salud pública y garantizar la sostenibilidad del ecosistema de Hatillo, uno de los embalses más importantes del país.lc