El ciclón bomba comenzó a intensificarse el domingo y se espera que alcance su punto crítico entre la noche del domingo y el lunes. Las previsiones apuntan a acumulaciones de nieve de hasta 60 centímetros en zonas de la autopista I-95 —una de las arterias más importantes del país— y hasta 150 centímetros en áreas de Nueva Inglaterra. A esto se suman ráfagas de viento que podrían superar los 100 kilómetros por hora, creando condiciones de ventisca con visibilidad casi nula durante horas.
La situación ha llevado a Nueva York, Nueva Jersey, Pensilvania, Delaware, Connecticut, Rhode Island y Massachusetts a activar medidas de emergencia. En Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani prohibió la circulación de vehículos no esenciales desde la noche del domingo hasta el mediodía del lunes, una decisión que también provocó la cancelación de eventos, incluidas las funciones de Broadway. Las clases fueron suspendidas en varias ciudades del noreste, entre ellas Nueva York, Nueva Jersey y Boston.
Los aeropuertos de la región enfrentan un panorama crítico: más de 14.000 vuelos han sido cancelados o retrasados entre el domingo y el martes, según datos de FlightAware. Las autoridades también han emitido alertas por marejada ciclónica, con posibles inundaciones costeras de entre 60 y 120 centímetros desde la Bahía de Delaware hasta Cape Cod, además de erosión de playas durante los ciclos de marea alta.
Los gobernadores de los estados afectados advierten que la combinación de nieve intensa, fuertes vientos y temperaturas bajo cero podría provocar cortes de energía generalizados, caída de árboles y daños en infraestructura. Mientras tanto, en la región del Atlántico Medio se esperan nevadas más moderadas, y en las Carolinas, lluvias frías durante el fin de semana.
En Nueva York, la Alcaldía aclaró que el metro y los autobuses continuarán operando, aunque podrían registrar retrasos o cambios en sus rutas. Mamdani calificó la tormenta como una de las más fuertes que ha enfrentado la ciudad en su historia reciente y pidió a los residentes permanecer en casa durante las horas más peligrosas del temporal.lc