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Carnaval en el mundo: una fiesta global que conecta culturas

La reina del tambor Mileide Mihaile, de la escuela de samba Unidos da Tijuca, se presenta durante las celebraciones del Carnaval en el Sambódromo de Río de Janeiro. Foto AP/Bruna Prado. (Foto: AP).
Xiomara Martínez | Miércoles 18 de febrero de 2026
El Carnaval en la República Dominicana es una celebración cultural vibrante, con desfiles y tradiciones que reflejan la identidad nacional. A nivel global, cada país adapta el Carnaval a su estilo, desde el monumental de Brasil hasta las elegantes máscaras de Venecia, mostrando la diversidad y conexión cultural del fenómeno.

Santo Domingo.- La República Dominicana vive el Carnaval como una de sus expresiones culturales más vibrantes. Desde los diablos cojuelos de La Vega hasta los coloridos desfiles del Malecón en Santo Domingo, febrero se convierte en un mes de música, máscaras y tradición. Esta celebración, profundamente ligada a la identidad dominicana, forma parte de un fenómeno global que une a millones de personas.

El Carnaval es una de las fiestas más extendidas del planeta y, aunque cada país lo vive a su manera, todos comparten el mismo espíritu festivo. En Brasil, por ejemplo, el Carnaval de Río de Janeiro es un espectáculo monumental con escolas de samba, carrozas gigantes y un ambiente que atrae a visitantes de todo el mundo. En Salvador de Bahía, la celebración se vuelve más callejera, marcada por ritmos afrobrasileños y los famosos tríos eléctricos.

En Europa, el Carnaval adopta un tono distinto. Venecia deslumbra con sus máscaras elegantes y bailes de época, mientras que en España, Cádiz y Santa Cruz de Tenerife destacan por sus comparsas, concursos y un humor satírico que forma parte esencial de la tradición. Cada región imprime su sello propio, mostrando la diversidad cultural del continente.

El Caribe también aporta celebraciones únicas. Trinidad y Tobago vibra con soca, steelpan y desfiles que celebran la herencia africana, mientras que Colombia brilla con el Carnaval de Barranquilla, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Allí, marimondas, cumbia y cultura picotera llenan las calles de energía.

Una de las grandes curiosidades del Carnaval es su capacidad de adaptación: no existe una sola forma de celebrarlo. Puede ser elegante, callejero, ancestral o moderno, pero siempre funciona como un puente cultural que conecta a las comunidades con sus raíces y con el mundo. En cada país, el Carnaval recuerda que la alegría, la creatividad y la identidad pueden ser lenguajes universales.lc

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