Las medidas, que aún deben pasar por el Parlamento, contemplan intervenir contra contenido ilegal generado mediante inteligencia artificial y contra mecanismos de las plataformas que, según el Gobierno, afectan al bienestar infantil al mantener a los usuarios enganchados a la pantalla. Durante una visita a un centro comunitario en Londres, Starmer subrayó que la prioridad es actuar con rapidez tanto en la regulación por edades como en el control de dispositivos y aplicaciones que utilizan desplazamiento automático y otros elementos adictivos.
El primer ministro, padre de dos adolescentes, reconoció la preocupación generalizada entre las familias por el acceso de los menores a las redes sociales y afirmó que el Gobierno debe “estar a la altura” ofreciendo liderazgo y apoyo. Además, adelantó que se abrirá una consulta pública para evaluar la prohibición del uso de redes sociales a menores de 16 años, un proceso que comenzará “muy pronto”.
El anuncio se suma a la ola de iniciativas que avanzan en Europa para limitar el acceso de los menores a estas plataformas, después de que Australia se convirtiera en el primer país en vetarlas hasta los 16 años. España, Francia, Dinamarca y Grecia han impulsado propuestas similares, y tanto el Partido Conservador como sectores del propio Partido Laborista han expresado su respaldo a restricciones más estrictas.lc