La restricción, que inicialmente se extendería hasta el 20 de febrero, abarcó un radio de 16 kilómetros alrededor de El Paso y la comunidad vecina de Santa Teresa, en Nuevo México. Aerolíneas como United Airlines y Southwest cancelaron o modificaron vuelos sin costo para los pasajeros afectados.
Filtraciones contradicen la versión oficial
Medios estadounidenses difundieron versiones que apuntan a una causa distinta: una supuesta prueba de un láser antidrones realizada por el Departamento de Defensa sin coordinación previa con la FAA. Según estas filtraciones, la falta de comunicación habría provocado el cierre abrupto del espacio aéreo.
Autoridades locales —incluidos el alcalde Renard Johnson, el jefe de policía y la congresista Verónica Escobar— aseguraron que tampoco fueron informadas de la operación militar, realizada cerca de la base de Fort Bliss. Johnson calificó la decisión como “innecesaria” y “caótica” para la comunidad.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que no existe información que confirme el uso de drones por parte de grupos criminales en la frontera. Señaló que el gabinete de seguridad revisa el caso, pero pidió evitar especulaciones. También aclaró que el incidente no afectó el espacio aéreo mexicano.lc