Rubio insistió en que el objetivo de Estados Unidos es avanzar hacia una “Venezuela estable, próspera y democrática”, con elecciones libres y participación plena de todos los sectores. Explicó que, tras la salida de Nicolás Maduro, la prioridad fue evitar un escenario de caos o un éxodo masivo, lo que llevó a establecer un canal de comunicación directo con las autoridades interinas.
El secretario de Estado detalló que parte de la estrategia incluye permitir la venta de petróleo sancionado bajo supervisión estadounidense, con el fin de financiar servicios esenciales y garantizar que los recursos no regresen a estructuras del antiguo régimen. También celebró la reciente flexibilización de la normativa petrolera aprobada por el Parlamento venezolano.
Sobre el rol de la oposición, Rubio aseguró que María Corina Machado “puede formar parte” del proceso de transición, aunque recordó que el control de las armas y de las instituciones aún permanece en manos del régimen, lo que complica la apertura política inmediata.lc