Durante el acto, Dati describió a Beckham como “un icono mundial que ocupa un lugar especial en el corazón de los franceses”, subrayando su aporte al patrimonio cultural y su consolidación dentro de la industria del lujo. Acompañada por su esposo David Beckham y sus hijos Romeo, Cruz y Harper, la diseñadora reafirmó su estrecha relación con la moda francesa, en una semana en la que París aún rendía homenaje al legado del fallecido Valentino Garavani.
Sin embargo, la ceremonia no estuvo exenta de sombras. La ausencia de Brooklyn Beckham, el hijo mayor, volvió a poner en evidencia la crisis interna que atraviesa la familia. El joven, de 26 años, reapareció recientemente con declaraciones que acusan a sus padres de ejercer un control “asfixiante” sobre su vida personal y su matrimonio con Nicola Peltz, tensiones que contrastaron con el tono solemne del homenaje oficial.
Aun así, el reconocimiento francés marca un hito en la carrera de Victoria Beckham, quien suma dos décadas de trabajo desde la creación de su firma y continúa afianzándose como una de las voces más influyentes de la moda contemporánea.lc