Musk, cuya presencia en Davos marca un giro en su relación con las élites económicas globales, afirmó ante un auditorio lleno que Tesla podría “vender robots humanoides al público de aquí a fin del año próximo”. Esta declaración coincide con el avance del proyecto Optimus y con un componente crucial de su propio plan de remuneración.
Según el esquema de compensación aprobado por los accionistas de Tesla en noviembre, el empresario solo podrá acceder a su paquete multimillonario si la compañía logra producir y suministrar un millón de unidades de Optimus en los próximos años. Para ello, Tesla ya trabaja en nuevas líneas de producción destinadas a permitir una distribución masiva durante el próximo ciclo fiscal.
Advertencias y cautela sobre el proceso
Aunque Musk mostró confianza en Davos, previamente había moderado las expectativas a través de su red social X. Señaló que la fabricación inicial de Optimus —y del vehículo autónomo Cybercab— será “atrozmente lenta”, debido a que muchos de los componentes y procesos involucrados son completamente nuevos para la industria.
Estas advertencias coinciden con declaraciones anteriores del propio Musk, quien ha reconocido su tendencia a ser demasiado optimista respecto a los plazos de entrega de sus proyectos tecnológicos.lc