Durante un intercambio con periodistas a bordo del Air Force One, Trump fue consultado sobre si Copenhague respalda los lineamientos preliminares acordados con el secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte. El mandatario respondió que “cree que a todos les gusta el preacuerdo” y añadió que ofrecerá más detalles “en unas dos semanas”.
Trump señaló que Estados Unidos evalúa distintos escenarios, incluida la posibilidad de ampliar su presencia militar permanente en la isla, administrada por la corona danesa. Desde su regreso al poder hace un año, ha insistido en que Groenlandia es estratégica ante el creciente interés de Rusia y China en el Ártico. Aunque en el pasado llegó a sugerir que Washington podría buscar la anexión del territorio, esta semana aseguró en Davos que no contempla el uso de la fuerza.
El presidente evitó profundizar en los detalles del marco de entendimiento, del cual se conoce poco. Según Rutte, el acuerdo no afectaría la soberanía danesa y podría incluir derechos para EE.UU. sobre ciertos recursos minerales. Trump destacó que la OTAN participará en parte del proceso y defendió que el acuerdo también beneficiaría a Europa. Recordó que, cuando la economía estadounidense se fortalece, “eso también favorece al continente europeo”.
El fin de semana pasado, Trump había amenazado con imponer aranceles a ocho países europeos que enviaron tropas a Groenlandia y se opusieron a una eventual compra del territorio por parte de EE.UU. Sin embargo, descartó esa medida tras anunciar el principio de acuerdo con Rutte.
Fuentes citadas por The New York Times señalaron que el pacto podría asemejarse al estatus de las bases militares británicas en Chipre, que permanecen bajo soberanía del Reino Unido desde la independencia de la isla en 1960.lc