Inspirada en la arquitectura tradicional de las casas rurales dominicanas, la Casita evoca la calidez de la madera y los amplios ventanales que permiten apreciar la luz natural. Con una disposición que recuerda los patios típicos de nuestros campos, el diseño transporta a los visitantes a la tranquilidad del entorno rural, fusionando elementos tradicionales con un toque moderno.
Dedicada a Frank Rainieri
La Casita, que lleva el nombre del empresario Frank Rainieri, fundador del Grupo Punta Cana, fue concebida para ofrecer una experiencia envolvente que conecta al visitante con el espíritu de Quisqueya. El ministro de Turismo, David Collado, tuvo a su cargo la inauguración oficial, destacando la propuesta como una estrategia innovadora y emocional que aprovecha el alcance global de FITUR para promover la identidad cultural de la nación.
Frank Rainieri expresó su agradecimiento, resaltando que la Casita es un homenaje a la autenticidad y al esfuerzo constante de quienes han hecho del turismo un motor de desarrollo en el país. Subrayó que el éxito en este sector se basa en la visión y el trabajo continuo, principios que siguen impulsando el turismo de República Dominicana.
Experiencia inmersiva y sensorial
El montaje de la Casita no solo destaca la arquitectura, sino que también incorpora elementos que evocan la identidad dominicana. Las matas de plátano, las sombrillas de caña, las mecedoras que invitan a relajarse y los tonos azules del mar Caribe crean un ambiente hogareño. La música típica, como el merengue, la bachata y el son, armoniza el espacio y crea una atmósfera festiva, permitiendo que los visitantes conecten con nuestra cultura y se sientan como en casa.
Cultura, gastronomía y tradición
Más allá de la belleza visual, la Casita ofrece una muestra auténtica de la gastronomía dominicana. Los asistentes pueden degustar platos tradicionales como mangú, mofongo, sancocho y tostones, acompañados del renombrado ron dominicano. Los cigarros también tienen su protagonismo, con demostraciones sobre su elaboración artesanal, reflejando una de las tradiciones más apreciadas.
La Casita es mucho más que un espacio físico; es una experiencia emocional que fortalece el vínculo de los turistas con República Dominicana. La combinación de gastronomía, música y arte crea un ambiente cálido y cercano. La bandera tricolor, ondeando con orgullo sobre el pabellón, y la estructura victoriana pintada de azul simbolizan la conexión profunda que la isla mantiene con sus visitantes.
Impacto en FITUR 2026
Con el lema “Saborea el paraíso”, la Casita Dominicana no solo exhibe la belleza natural de la isla, sino que también ofrece una representación fiel de su identidad cultural. En un mundo globalizado donde el turismo busca experiencias auténticas, esta casita se presenta como un refugio único, lleno de sabor, color y alegría.
La participación de República Dominicana en FITUR es un ejemplo tangible de cómo el turismo se ha convertido en una herramienta poderosa para acercar a los pueblos y dejar una huella emocional en el corazón de sus visitantes.lc