El estudio, liderado por el Ciberesp y realizado con 600 mujeres, cuestiona la práctica tradicional de basar el control prenatal únicamente en suplementos orales, los cuales suelen ser insuficientes para cubrir las altas demandas de hierro durante la gestación.
Un problema de diagnóstico: medir hemoglobina no basta
Los investigadores advierten que el principal fallo en los protocolos actuales es que los médicos suelen medir solo la hemoglobina, un indicador que detecta la anemia cuando ya está instalada. Sin embargo, muchas mujeres presentan niveles normales de hemoglobina mientras sus reservas de hierro (ferritina) están peligrosamente bajas.
Esta deficiencia “invisible” provoca fatiga extrema en la madre y limita el crecimiento del feto, aumentando el riesgo de complicaciones. Por ello, los expertos insisten en que la medición de ferritina debe incorporarse como parte rutinaria del control prenatal.
Resultados contundentes: menos anemia y bebés más sanos
Los datos del ensayo muestran un impacto notable:
Un llamado a actualizar los protocolos prenatales
Para el investigador principal, Khalid Saeed Khan, los hallazgos obligan a replantear la forma en que se evalúa la salud materna durante el embarazo. “Evaluar solo la hemoglobina es insuficiente”, afirmó, subrayando que la detección temprana de la deficiencia de hierro permitiría intervenciones seguras que mejoren la calidad de vida de la madre y aseguren un desarrollo óptimo del bebé.
El estudio abre la puerta a una revisión profunda de los protocolos de control prenatal a nivel global, con el objetivo de prevenir complicaciones que, según los datos, podrían evitarse con una intervención sencilla y eficaz.lc