En las últimas semanas, fuentes políticas han señalado que ambos países mantienen conversaciones sobre temas energéticos, migratorios y de estabilidad regional. Aunque no se han anunciado decisiones formales, el clima es distinto al de años anteriores: Washington evalúa incentivos condicionados a reformas institucionales, mientras Caracas busca aliviar presiones económicas y abrir espacios para inversiones en sectores clave.
Uno de los puntos donde podrían darse avances es el sector petroeléctrico, un ámbito que históricamente ha sido sensible para la economía venezolana. La posibilidad de cooperación técnica, acceso a repuestos o flexibilización de ciertas restricciones podría traducirse en mejoras para la generación y distribución eléctrica, un tema crítico para la población y para la recuperación industrial. Voces dentro del Ejecutivo aseguran que el gobierno está diseñando un plan de modernización que requeriría alianzas externas y reordenamiento interno.
Los cambios que Delcy Rodríguez ha ejecutado en su equipo de gobierno también apuntan a esa dirección. La incorporación de perfiles técnicos y la rotación de cargos estratégicos buscan, según fuentes oficiales, “optimizar la capacidad de respuesta del Estado” en áreas como energía, economía y relaciones exteriores. Estos movimientos han sido interpretados como un intento de mostrar estabilidad y capacidad de gestión ante actores internacionales.
Aunque el escenario sigue siendo incierto, la combinación de ajustes internos y contactos diplomáticos abre la puerta a un posible fortalecimiento de las relaciones bilaterales. Tanto Caracas como Washington parecen explorar un terreno intermedio donde puedan coincidir intereses energéticos, humanitarios y de seguridad, sin renunciar a sus posiciones políticas. Por ahora, el proceso avanza con prudencia, pero con señales que sugieren que 2026 podría marcar un punto de inflexión en la relación entre ambos países.
Mientras tanto, la población se mantiene en zozobra, con un aire de cambio, esperanza y al mismo tiempo resignación de que aún están en el poder los aliados de Nicolás Maduro.lc