Fuentes oficiales citadas por el diario señalaron que la reducción del contingente avanza pese a que el gobierno estadounidense ha reiterado su intención de mantener presencia naval en la región y continuar las operaciones contra embarcaciones dedicadas al tráfico de drogas.
Entre los movimientos confirmados se encuentra el reposicionamiento del USS Iwo Jima y el USS San Antonio, ambos especializados en transporte de tropas para desembarcos anfibios. Esta reconfiguración podría disminuir en unas 3.000 personas el número de efectivos desplegados en el Caribe, situándolo en torno a los 12.000 militares.
Uno de los funcionarios consultados indicó que al menos uno de estos buques podría regresar en las próximas semanas a su puerto base en Norfolk, Virginia. Desde el verano pasado, Washington ha mantenido en la zona el mayor despliegue militar registrado en el Caribe, como parte de su presión para forzar la salida de Maduro del poder. La operación ha incluido destructores, buques anfibios y el portaaviones USS Gerald Ford, considerado el más grande y avanzado del mundo.lc