La operación forma parte de la Operación Lanza del Sur, una estrategia del Departamento de Guerra estadounidense destinada a combatir actividades ilícitas en la región y reforzar la seguridad en el hemisferio occidental. El operativo contó además con el respaldo de otras plataformas navales, entre ellas el USS Iwo Jima, el USS San Antonio y el USS Fort Lauderdale, que integran el Grupo Anfibio Listo de la Armada de Estados Unidos.
A través de un comunicado publicado en la cuenta oficial del Comando Sur en X, las autoridades estadounidenses afirmaron que la acción envía un mensaje contundente contra las redes que intentan evadir sanciones o participar en operaciones ilegales. “No hay refugio seguro para los criminales”, señaló el texto, destacando que la misión se ejecutó antes del amanecer y con el despliegue completo de las capacidades navales disponibles en la zona.
La confiscación del Olina se suma a las incautaciones realizadas el miércoles, cuando fueron detenidos los petroleros Bella 1 y M/T Sophia, ambos vinculados a operaciones con Venezuela. El Bella 1 —actualmente renombrado Marinera— fue interceptado tras una persecución de dos semanas mientras se dirigía a Rusia. El Comando Europeo confirmó que la nave cedió sin resistencia luego de múltiples intentos de abordaje por parte de la Guardia Costera estadounidense.lc