Punto de mira

Venezuela en vilo: tensa calma tras la caída de Maduro

Venezuela en vilo: tensa calma tras la caída de Maduro. (Foto: Fuente externa).
Xiomara Martínez | Jueves 08 de enero de 2026
La detención de Nicolás Maduro en EE. UU. ha generado expectativas en Venezuela, pero la situación política permanece inalterada. A pesar de acuerdos preliminares entre Washington y Delcy Rodríguez, la población vive con resignación, sintiendo que el poder sigue concentrado en el mismo núcleo dirigente, sin cambios inmediatos visibles.

Santo Domingo.- La detención y posterior presentación de Nicolás Maduro ante tribunales de Estados Unidos marcó un punto de quiebre en la crisis venezolana, pero no ha generado los cambios inmediatos que muchos ciudadanos esperaban. Tras el anuncio de acuerdos iniciales entre el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, el país transita una tensa calma, con una población que observa los acontecimientos con cautela y una sensación generalizada de que “todo sigue igual”.


Desde la captura de Maduro y su traslado a territorio estadounidense, la administración interina encabezada por Delcy Rodríguez ha mantenido un discurso de continuidad institucional, mientras su hermano, Jorge Rodríguez, fue ratificado como presidente de la Asamblea Nacional. Este escenario ha reforzado la percepción de que el poder político permanece concentrado en el mismo núcleo dirigente, pese al reacomodo forzado por la salida de Maduro.


Acuerdos preliminares y señales diplomáticas


Los anuncios sobre “acuerdos” entre Washington y la presidenta encargada han generado múltiples interpretaciones. Según lo comunicado por ambas partes, se trataría de entendimientos iniciales orientados a garantizar estabilidad interna, cooperación en materia de seguridad y un marco político transitorio mientras avanza el proceso judicial contra Maduro en Estados Unidos. Analistas consultados por medios internacionales señalan que estos acuerdos podrían abrir una nueva etapa en la relación bilateral, pero advierten que el impacto real dependerá de la capacidad del gobierno interino para ejecutar reformas y de la disposición de Estados Unidos a acompañar un proceso de transición más amplio.


La vida cotidiana: entre la expectativa y la resignación


En las calles de Caracas y otras ciudades del país, el ambiente es de aparente normalidad. No hay protestas masivas ni celebraciones, sino una mezcla de expectativa y resignación. Muchos ciudadanos expresan que, pese a la salida de Maduro, la estructura de poder sigue intacta, lo que limita la posibilidad de cambios inmediatos en la economía, los servicios públicos o la seguridad. Comerciantes, transportistas y trabajadores consultados coinciden en que la situación política “se siente igual”, aunque reconocen que la presencia de organismos de seguridad se ha mantenido estable y que no se han registrado alteraciones significativas del orden público. La población, acostumbrada a años de crisis y anuncios inconclusos, observa los acontecimientos con prudencia.
El país parece suspendido entre un hecho histórico —la detención de Maduro— y un futuro político aún incierto.


Por ahora, la tensa calma domina el panorama. Los próximos anuncios oficiales, tanto desde Caracas como desde Washington, serán determinantes para definir si Venezuela entra en una nueva etapa o si, como muchos temen, el país continúa bajo la misma estructura de poder, solo con un nuevo rostro al frente.lc

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