El ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, afirmó que los aviones estadounidenses ubicados en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) y en la base aérea de San Isidro no son aeronaves de combate, sino equipos destinados exclusivamente a tareas de apoyo logístico, principalmente reabastecimiento de combustible. “En ningún momento ha habido ejercicios vinculados a otra cosa que no sea la lucha contra el narcotráfico”, sostuvo el canciller tras participar en la audiencia solemne por el Día del Poder Judicial.
Movimientos aéreos y reportes internacionales
Medios internacionales han reportado que la operación en Caracas involucró decenas de aeronaves, incluidos cazas F-22, F-35 y F/A-18, plataformas de vigilancia y helicópteros del 160th Special Operations Aviation Regiment, responsables del transporte de las fuerzas especiales que ejecutaron la captura.
Observaciones realizadas en el AILA indican que, durante la madrugada del 3 de enero, al menos seis aeronaves militares estadounidenses que habían estado estacionadas de forma temporal no se encontraban en la pista. En semanas previas, entre ocho y diez aeronaves habían operado de manera intermitente desde ese aeropuerto.
Sin embargo, hasta el momento no existe confirmación oficial ni evidencia publicada por medios internacionales de referencia que indique que aviones cisterna como los KC-135 o KC-46 despegaran desde República Dominicana para participar directamente en la operación aérea sobre Caracas.lc