Ciencia y Tecnología

Ciberseguridad hoy: por qué los ataques ya no se ven venir

Ciberseguridad hoy: por qué los ataques ya no se ven venir
Xiomara Martínez | Lunes 29 de diciembre de 2025
La ciberseguridad ha evolucionado, ya no es solo una preocupación técnica para expertos. Los ataques actuales son más discretos y difíciles de detectar, aprovechando hábitos cotidianos. La inteligencia artificial juega un papel crucial tanto en la defensa como en la ofensiva, mientras que el factor humano sigue siendo determinante en los incidentes.

Santo Domingo.- Durante mucho tiempo, la ciberseguridad se entendió como una capa técnica que solo preocupaba a empresas grandes o a personas con conocimientos avanzados. Esa idea ya no encaja con la realidad actual. Hoy, la mayoría de los ataques no anuncian su llegada ni dejan señales evidentes. Simplemente ocurren, se mantienen activos y pasan desapercibidos.

Lo preocupante no es solo que los ataques sean más frecuentes, sino que son más discretos. Muchos usuarios descubren un problema cuando ya es tarde, cuando una cuenta fue tomada, un sistema dejó de responder o la información personal circula fuera de control.

La ciberseguridad cambió de forma silenciosa

Antes, protegerse significaba instalar un antivirus y evitar enlaces sospechosos. Ese modelo se quedó corto. Las amenazas actuales no buscan llamar la atención, buscan permanecer. Se apoyan en hábitos cotidianos, configuraciones mal hechas y decisiones que parecen inofensivas.

La ciberseguridad hoy no gira en torno a una sola herramienta, sino a la capacidad de detectar comportamientos fuera de lo normal y reaccionar antes de que el daño sea mayor.

Amenazas que no levantan sospechas

Una de las razones por las que muchos ataques tienen éxito es que no se presentan como ataques. Correos bien escritos, aplicaciones aparentemente legítimas y accesos que parecen normales forman parte del problema.

El phishing dejó de ser burdo. El malware dejó de generar alertas visibles. El robo de credenciales ocurre sin ruido. En muchos casos, el atacante ya está dentro cuando la víctima aún cree que todo funciona bien.

Cómo operan los ataques actuales

Los ataques modernos no dependen de un solo error. Suelen construirse paso a paso. Un mensaje abre la puerta, una acción la mantiene abierta y el tiempo hace el resto. No hay prisa, no hay caos. Solo observación y paciencia.

Por eso, detectar un ataque hoy es más difícil. No porque falten herramientas, sino porque el ataque se mezcla con el uso normal de la tecnología.

Inteligencia artificial en el centro del problema

La inteligencia artificial ya forma parte del ecosistema de la ciberseguridad. Se usa para analizar patrones, detectar anomalías y responder más rápido. Pero también se emplea para mejorar ataques, automatizar intentos y hacerlos más creíbles.

El resultado es un entorno donde la diferencia no la marca la tecnología en sí, sino cómo se utiliza y qué tan preparados están quienes la gestionan.

El factor humano sigue marcando la diferencia

A pesar de los avances técnicos, muchos incidentes siguen teniendo el mismo origen: decisiones humanas. Contraseñas repetidas, permisos innecesarios, sistemas sin actualizar o exceso de confianza.

La ciberseguridad falla menos por falta de herramientas y más por hábitos que no se revisan. La tecnología puede ayudar, pero no compensa descuidos constantes. H.A.A.

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