El mandatario, quien no detalló en qué consistirían las acciones en tierra, destacó desde Florida los ataques en el Caribe y en el Pacífico, donde las fuerzas estadounidenses han matado a más de 80 personas al destruir más de 20 lanchas supuestamente ligadas al narcotráfico, en su mayoría de Venezuela, desde el 1 de septiembre.
«En semanas recientes, ustedes han estado trabajando para detener a los narcotraficantes de Venezuela, de los que hay muchos. Por supuesto, ya no hay muchos viniendo por mar», dijo el presidente a los elementos del Ejército. El jefe de Estado justificó los bombardeos al señalar que los supuestos narcotraficantes de Venezuela «están mandando su veneno a Estados Unidos, donde matan a miles de personas al año».
«Pero vamos a encargarnos de la situación. Ya estamos haciendo un montón. Casi la hemos detenido. Ya hemos detenido el 85 % (del flujo) por mar», indicó. Sus declaraciones ocurren en medio de la creciente tensión entre Venezuela y Estados Unidos, que desde el 16 de noviembre desplegó en el Caribe el USS Gerald R. Ford, su mayor portaaviones, y el lunes declaró como terrorista a la organización Cartel de los Soles, que vincula con el gobernante venezolano, Nicolás Maduro.lc