Sabag Montiel, de 37 años, fue condenado a diez años de prisión por considerarlo «autor penalmente responsable del delito de homicidio agravado por mediar el empleo de un arma de fuego, en grado tentativa, y con concurso ideal con el delito de portación de arma de guerra sin la debida autorización legal», según expresó la jueza Sabrina Namer, presidenta del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°6, compuesto también por los magistrados Adrián Grünberg e Ignacio Fornari.
Uliarte, acusada por haber prestado colaboración a quien entonces fuera su pareja, fue condenada a ocho años de prisión por considerarla «partícipe necesaria penalmente responsable del delito de homicidio agravado por mediar el empleo de un arma de fuego, en grado tentativa».
Nicolás Carrizo, considerado inicialmente como el presunto líder del grupo y liberado de su prisión preventiva en agosto de 2024 por falta de pruebas, fue absuelto por el tribunal. Sabag Montiel activó aquel día el gatillo de un arma cargada y apta para el disparo a escasos centímetros del rostro de Fernández, sin que el disparo se efectuara por una falla mecánica.
Tras haber admitido en la audiencia inicial del juicio, el 26 de junio de 2024, que «quería matar a Cristina», el principal acusado denunció el miércoles en su declaración final que la causa en su contra «estuvo armada».lc