29 de noviembre de 2020, 13:39:38
Emprendedores 2020


Emprendedoras mujeres africanas dejan su huella en los negocios


Desde el diseño de trajes de fiesta a carteras de lujo, a la producción de arroz saludable y fabricar muñecas encantadoras, las emprendedoras mujeres africana ayudan a sus comunidades a prosperar.


A los 23 años la emprendedora mauritana Safietou Kane ya tenía una titulación en negocios internacionales cuando decidió abrir su propia empresa en Tekane, un pueblo de 20.000 habitantes en el que su familia tenía raíces. Ella compra, muele y vende el arroz de los agricultores de Tekane. Cuando comenzó, los agricultores tenían problemas porque el gobierno había cesado de comprarles lo que producían.

Safietou Kane, de 25 años, de Mauritania, nunca vio su futuro en la agricultura, pero las necesidades de los arroceros en su pueblo la llevaron a abrir una empresa distribuidora de arroz. (Depto. de Estado/D.A. Peterson)

“No quería que la agricultura del arroz terminara en mi pueblo”, dice Kane, que al mes distribuye 150 toneladas de arroz “Maaro Njawaan”. “Es más barato que el importado y de mejor calidad porque es fresco, y no tiene químicos”.

Ella es beneficiaría del Programa del Departamento de Estado para Mujeres Emprendedoras de África, que cada verano trae a Estados Unidos a mujeres de más de una docena de países como parte del Programa Internacional de Líderes Visitantes (en inglés), que consiste en talleres de trabajo y reuniones con expertos en negocios que saben cómo trabajan las empresas en crecimiento.

Es una de las muchas oportunidades que brinda la Ley para el crecimiento y la oportunidad africanos (AGOA), que facilita el comercio entre Estados Unidos y los países del África Subsahariana.

Mantener buena compañía

A Kane se sumó Christy Shakuyungwa, que en un campamento de entrenamiento previo para empresarios emergentes a cargo de la embajada de Estados Unidos en Namibia, ganó un premio a la mejor idea en negocios. Ella había presentado su plan para vender muñecas con los rasgos y trajes de los 13 grupos étnicos del país. (Las muñecas que ella hace son similares a la Ntomb’entle, o sea la muñeca de “la chica hermosa” que se venden en Sudáfrica.

Shakuyungwa llama a su empresa Taati & Friends y aspira a vender muñecas con los rasgos y ropas únicas de cada país africano.

Las participantes de Botsuana para el título de Miss Universo y Miss Mundo han lucido la ropa de GofaModimo Sithole, inspirada en temas africanos. La fundadora de la empresa Ten Talents Ltd. también vistió al presidente Ian Khama y a su gabinete para la celebración el año pasado del 50 aniversario de la independencia. Ella se sumó al programa de Estados Unidos para las empresarias africanas.

“Desde muy pequeña ya sabía que yo quería ser mi propia jefa, y tener más dinero”, dice.

Christy Shakuyungwa, metalurgista de Namibia, fabrica las muñecas “Taati & Friends” con rasgos y ropa de 13 grupos étnicos de Namibia. (Depto. de Estado/D.A. Peterson)
Zemen Tefera, cuyas carteras de lujo se venden en hoteles de cinco estrellas en Adís Abeba participó en el programa. La propietaria de The Amour Leather Goods tiene una maestría en ingeniería de programación de computadoras pero es “la moda lo que me da vida. Algunos dicen que estoy loca, pero quiero mostrarles a todos que soy capaz de hacer este negocio”.

Trabajar duro para tener éxito
En Burkina Faso, la Asociación Wendingoudi, de Wendinda Delphine, emplea a 30 mujeres para tejer y teñir telas que vende en una tienda de artesanías.

“Comencé a tejer a los siete años de edad. Tenía que regresar de la escuela al mediodía para preparar las hebras para mi madre, para que ella pudiera alimentarnos a mí y mis hermanas, y pagar nuestras matrículas escolares”, dice Delphine. “Ella me enseñó que la vida no es fácil. Que uno tiene que trabajar mucho. Quiero ayudar a otras mujeres a pagar las matrículas de sus hijos”.

La diseñadora senegalesa Rama Diaw ha recorrido el mundo y hallado clientes en Europa para sus vestidos hechos con telas africanas. (Depto. de Estado/D.A. Peterson)
Rama Diaw, de Dakar (Senegal), vende sus llamativos vestidos en Francia y Alemania. Aun estando en la escuela “siempre me pasaba mirando a los sastres, haciendo preguntas y pensando en cosas que haría de diferente manera”.

“A los 15 ó 16 años una realmente no sabe que significa la palabra ‘empresario’, pero yo quería trabajar para mí”, dice Diaw.

Aunque las mujeres sean propietarias de una pequeña porción de la riqueza de la tierra, las embajadas de Estados Unidos ofrecen muchas actividades para impulsar a las mujeres a que abran empresas medianas y pequeñas. Fuente: ShareAmerica





DiarioHispaniola l Un digital a tu alcance.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.diariohispaniola.com